180
<image mediaid="{AECCF958-0D86-45AC-9946-1D62087F1240}"></image>

Protección contra la oxidación con revestimiento de zinc

El revestimiento de zinc (Z) aplicado en ambos lados del producto mediante galvanizado por inmersión en caliente amplía la vida útil del producto final protegiendo el acero frente a la corrosión.

El proceso continuo de galvanización por inmersión en caliente ofrece una amplia gama de protecciones desde Z100 hasta Z600 además de una unión fuerte entre la capa de revestimiento y el acero. Estas propiedades hacen que el revestimiento de zinc se adapte bien al conformado así como aquellos ambientes corrosivos exigentes.

La composición del revestimiento de zinc es básicamente zinc (>99 %) y no contiene plomo, y la apariencia visual son estrellas cristalinas de zinc que ofrece un aspecto muy estético. La resistencia contra la corrosión proporcionada por el revestimiento de zinc está estrechamente relacionada con el grosor del revestimiento. El revestimiento de Z600 (42 μm en ambos lados) puede prolongar la vida útil hasta alcanzar los 80 años. Por tanto, en determinadas aplicaciones, la galvanización en serie de los componentes acabados puede sustituirse por el uso de chapas de acero revestidas Z450 o Z600 para simplificar la cadena de procesos global.

Debido al proceso de oxidación o sacrificio del zinc (ánodo galvánico o de sacrificio), este revestimiento proporciona protección contra la corrosión para aquellas zonas de la superficie expuestas; como los extremos y las zonas donde se haya dañado el revestimiento (arañazos, golpes, etc.). También se puede obtener una protección contra la corrosión para aquellas zonas que se han conformado en exceso, debido a que el revestimiento de unión fuerte y baja fricción tiene poca tendencia al desconchamiento (melladuras).

SSAB proporciona revestimientos de zinc de diferentes espesores, así como calidades y tratamientos de las superficies, para satisfacer la demanda de las posibles distintas aplicaciones.

Espesor de revestimiento

Designación del revestimiento Masa mínima total de revestimiento, ambas superficies (g/m2) * Valor indicativo para grosor de revestimiento por superficie, normalmente (μm)
Z100 100 7
Z140 140 10.
Z180 180 13.
Z200 200 14.
Z225 225 16.
Z275 275 20
Z350 350 25
Z450 450 32
Z600 600 42

* en ensayo de punto triple

Además de estos espesores de revestimiento de zinc definidos según la norma EN10346:2015, SSAB suministra diversos revestimientos asimétricos, revestimientos con igual masa mínima de revestimiento por superficie así como otras especificaciones proporcionadas por fabricantes de equipo original (OEM), disponibles bajo demanda.

Tratamiento del acero con revestimiento de zinc

Conformado

En general, el revestimiento de zinc (Z) es capaz de soportar grandes deformaciones gracias a su ductilidad y buenas características de fricción. Por tanto, los aceros revestidos con zinc se pueden someter a los mismos procesos de conformado que aquellos aceros sin revestir, sin sufrir modificaciones significativas de las condiciones del tratamiento. Las pequeñas diferencias de conducta de la superficie pueden requerir algunos cambios, como por ejemplo en relación a la lubricación, geometría de las herramientas y fuerzas de sujeción (unión). El revestimiento metálico tiene la ventaja de actuar como lubricante, algo que funciona muy bien para presiones superficiales bajas y medias que tienen lugar durante el conformado. Las capacidades de plegado de las chapas con revestimiento de zinc con masas de revestimiento de hasta 275g/m2 se pueden considerar como equivalentes a las de las chapas sin revestimiento equivalentes.

El conformado óptimo de los aceros con revestimiento metálico depende de la elección de la geometría del componente, de la calidad de acero, el tipo y el grosor del revestimiento metálico, la protección y la calidad de la superficie, así como de la herramienta utilizada para el conformado. 

Soldadura

Los aceros con revestimiento metálico se pueden soldar mediante diversas técnicas de soldadura, incluyendo varios métodos de soldadura por resistencia, soldadura láser y soldadura por arco. Cuando se cumplen las recomendaciones de soldadura, las propiedades mecánicas de las juntas soldadas son iguales a las de los aceros sin revestir. 

Los métodos de soldadura por resistencia, como la soldadura por puntos, son los que se usan normalmente ya que proporcionan resultados excelentes con los aceros con revestimiento metálico. Las propiedades anticorrosivas del revestimiento basado en zinc se conservan bien en las zonas sometidas a soldadura por puntos ejecutada de forma correcta. La soldadura por puntos del producto con revestimiento metálico requiere una corriente y una fuerza aplicada a los electrodos ligeramente superiores que para los aceros sin revestimiento, debido a la menor resistencia al contacto del revestimiento. Del mismo modo, a mayor grosor del revestimiento mayor la corriente necesaria para la soldadura. En definitiva, para mejorar la soldabilidad y ampliar la vida útil de los electrodos de soldadura, se recomienda evitar los revestimientos excesivamente gruesos durante los procesos de soldadura. Se recomienda el revestimiento galvanorrecocido (ZF) para aplicaciones de soldadura por resistencia con numerosas soldaduras.

La soldadura láser también es ideal para materiales con revestimiento metálico gracias a su reducida soldadura (solo unos pocos mm) y el bajo aporte de calor. Cuando se utiliza algún método de soldadura por fusión, el aporte de calor debe ser el mínimo posible para limitar la zona calentada en la chapa con revestimiento metálico. Al igual que ocurre en las zonas arañadas del revestimiento, en la soldadura el efecto de sacrificio (oxidación o sacrificio) del revestimiento de zinc también proporciona protección catódica contra la corrosión. No obstante, una vez realizado el proceso de soldadura por fusión, se recomienda pintar o proteger, con otros revestimientos apropiados, la zona sometida a dicha soldadura.

Es importante asegurar una correcta ventilación del lugar de trabajo ya que la soldadura de aceros con revestimiento basado en zinc produce humos que contienen óxido de zinc. 

Empalmes

Todos los revestimientos a base de zinc permiten empalmes adhesivos, siempre que se iguale la superficie con el adhesivo (epoxi, acrílico o poliuretano) empleado. Una de las ventajas del encolado (técnica adhesiva) es que conserva las propiedades anticorrosión del revestimiento ya que éste permanece casi intacto en la zona de unión de las capas. Para asegurar una buena adhesión, se deben eliminar cuidadosamente todos los aceites e impurezas de las superficies que se van a unir con adhesivo. Se recomiendan los revestimientos orgánicos finos (TOC, por sus siglas en inglés); ya que en muchos casos proporcionan la mejor superficie para la unión por adhesivo o encolado. Debe considerarse para cada caso la compatibilidad de la superficie con el adhesivo usado. 

Pintura 

Además de proporcionar el color deseado al producto final, la pintura también mejora la protección contra la corrosión. Se recomienda una superficie re-laminada (skin-passed) de calidad B cuando se requiera una gran calidad superficial en la superficie pintada. 

El revestimiento de zinc proporciona un buen sustrato para la pintura cuando la superficie se prepara correctamente y se utilizan las pinturas adecuadas. Para asegurar una buena adhesión, se deben eliminar cuidadosamente todos los aceites e impurezas de las superficies que se van a pintar. El producto se puede tratar previamente con un fosfatado de zinc o un pre-tratamiento adecuado para aceros con revestimientos de zinc en la planta de trabajo para mejorar la adhesión del revestimiento.